sábado, 9 de abril de 2011

La Constitución y su política anti-libre transito

Texto dedicado a los vecinos de la Colonia Constitución de Pachuca, Hgo.

Dice la voz popular “Todo depende del cristal con que se mire” el problema es cuando en vez de usar un cristal tendemos a una moneda que no posee las mismas cualidades del vidrio, si bien ambas provienen del fuego una se contenta con el simple hecho de dejarnos pasar mientras que la otra se empeña en cortarnos el paso. Esto viene a raíz de la decisión de los ciudadanos de la colonia constitución de la ciudad de Pachuca, Hgo. Desde su perspectiva, en la que el estrato más bajo debe ser clase media alta, su posición es la moneda, el metal; y su protesta ante la ola de crimen en el país son las rejas, de acero coronadas de puntas afiladas, en un intento de decir no estamos aquí y transgrediendo el derecho ciudadano del libre transito a cambio de una vana ilusión de seguridad. Lo cual, si lo analizamos, no es más que la misma perspectiva de la aristocracia panista en el poder y de todos aquellos que tienen más de lo que podrían gastar, la lucha contra la delincuencia la hacen con balas, barrotes, autos blindados y cualquier objeto de metal que impida el paso de la luz sobre la verdadera causa.

Por otro lado tenemos a la perrada, al ciudadano de a pie, que gracias a esa reja tiene que caminar tres cuadras más, a veces en un esfuerzo de ahorrar unos pesos por los altos costos del transporte público; ese que protesta marchando por las calles pidiendo mejor calidad de vida, y que en un acto irónico de la vida lo hace escoltado por policías y a plena luz de día, es él quien en verdad sabe lo que se siente que te roben los pocos pesos que te hacen falta para malvivir la semana y no el otro que perdió su pantalla de plasma y demás aparatos pero que sólo le basta ir al banco para comer en “La mansión” y mandas a sus hijos a embriagarse en “El Bunker” para olvidar sus penas. El ese que pertenece a la gran mayoría, el que sale a pedir escudado sólo por el cristal que deja pasar la luz, y al cual ese vidrio ya sea golpeado por macanas o balas siempre sale cortado por iluminar, transparentar la realidad de nuestro país y la base sobre la que se lograría un verdadero cambio social.

Invito a los ciudadanos de la Colonia Constitución a que ese dinero que invierten en rejas lo inviertan en educación, que denuncian a los funcionarios con los que trabajan y saben que hacen malos manejos y si es que son uno de ellos a que paren de una buena vez; he invito a los ciudadanos de a pie a que empiece a tomar lanzas de acero frente a esa caballería aristocrática, matemos a sus caballos para que bajen a tierra y vean cuales son las verdaderas condiciones del país, y para evitar malos entendidos, por caballos me refiero a las instituciones y programas que nos sirven más que para el enriquecimiento de esos que nos quieran poner tras las rejas por andar caminando y no en automóvil del año libre de pagar tenencia. Mi propuesta es tirar esas rejas, si se puede por dialogo antes que por patadas.