martes, 31 de diciembre de 2013

El despertar de Alba. Anotaciones para los sobrevivientes al fin del mundo.



Con el aroma aún en las manos y el viento moviendo con timidez las cortinas, David salió de la cama. Como un día cualquiera, camino hasta el ventanal del departamento, las calles vacías, sin transporte, en realidad no había lugar donde huir, la perpetua tarde que desde hace unos meses cernía sobre el mundo, el mutis infinito que consecuenta la salida del laberinto; hasta hace una semana los noticiarios gritaban histéricos el fin del mundo, cuando llego nadie supo que decir, sin dragones rompiendo las nubes, sin guerra más que las acostumbradas y que poco a poco se extinguían, los conceptos de patria, territorio, riqueza dejaron de importarle al mundo; los profetas guardaron silencio, todos tenían razón, los dioses hicieron tregua, todos tenían razón, al final la angustia sobre la muerte se detuvo, no más rituales, no más marchas, no más protestas, las prisiones igual que los cubículos se abrieron. Ante la verdad del juicio nadie se puso de rodillas.

Alba, desde la cama. –cinco minutos más.
David, desde la sonrisa que a penas sostenía el cigarrillo, no dijo nada.
-vamos al bosque… mejor al lago, anda.- Y salto de la cama tan infantil como siempre, desnuda, camino hasta el baño, por primera vez en los tres años que llevaban juntos se había olvidado de la sábana llena de pudor.

sábado, 28 de diciembre de 2013

DE LO NEGADO A UNO. Anotaciones para los sobrevivientes al fin del mundo.


Asistir, al gran oráculo del fin del mundo, en la larga fila de los ahí convocados, frente a mí, un ser pregunto sobre alguna forma indolora de poner fin a su vida, SUICIDIO, con letras mayúsculas lo escucharon los ahí reunidos, incluso entonces ignoraron su cortes petición de omitir cualquier intento de esperanzas, ignoraron incluso la petición de permitirle quedar exento de insultos.

El oráculo, con su proverbial sapiencia, inmediatamente arrojo una serie de estadísticas, los métodos más populares, probabilidad de éxito e incluso consecuencias en caso de fracasar en el acto. El oráculo con su omnipotente sapiencia recomendó wikipedia y describió paso a paso la técnica y lista de materiales fáciles de encontrar en casa, remarcando el posible dolor en cada una de ellas y el tiempo estimado de prolongación del mismo. El oráculo nunca es falto de honestidad y cinismo, acaso sea lo único real que contiene.

Detrás de mi alguien, alguien se horrorizo lanzo plegarias al cielo, Dios, de mil colores fue invocado, mil sobrevivientes al dolor levantaron su voz y dijeron con las manos levantadas <>, se escucharon las historias más conmovedoras; se levanto tribunal a las causas justas e injustas para cometer tal acto. Lleno de desesperación, incluso alguno, movido por su inmaculada santidad, le pidió que su última voluntad fuera dar like a la foto de una niña que moría de alguna enfermedad en algún rincón del mundo, otro exigió que si amaba a Dios su póstuma acción fuera llevar a las 100000 personas que les gusta Dios a su meta. Hacia ya un rato aquel sr. humano que había abandonado el rebaño. Una persona que llego a esta vida con únicamente dos peticiones, no sentir dolor y respeto por su dolor. Ni una mano le abrió la puerta del recinto para permitirle su salida.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Anotaciones para los sobrevivientes al fin del mundo: Nociones básicas de cartografía

Asegurarte de caminar en linea recta. Pocos son los espacios que quedan vacíos. Maira sobrevivió a la caída de la bomba nuclear, sobrevivió a la radiación, a la ceguera, al agua en los pulmones. Maira la feliz bibliotecaria despertó y no hizo nada. -derecho, por ese pasillo los libros de historia, junto a los de filosofía la sección infantil y pegado a los sanitarios la poesía. Maira conocía la biblioteca más que lo que en ella había. Maira, la sobreviviente a las espadas, dormía como los ratones en un lecho de hojas amarillentas y desgastadas.