FARSA EN UN ACTO. (inspirada en una poesía de Benedetti)
Una calle cualquiera, entra un Zutano, unos pasos detrás él entra Fulano quien encuentra un rostro tirado en el piso y lo levanta.
Fulano: ¡Señor! ¡Hey, señor!
Zutano: (se detiene y voltea) Dígame.
Fulano: Esto es suyo.
Zutano: No, no es mío.
Fulano: Estaba tirado allá atrás y...
Zutano: Válgame dios, pero quién habrá sido tan irresponsable.
Fulano: Tiene razón.
Zutano: Uno no puede andar dejando estas cosas por doquier. ¿A quién se le ocurre? Bueno adiós.
Fulano: ¡Oiga espere! ¿Y qué hago con esto?
Zutano: Yo qué se.
Fulano: Oiga pero...
Zutano: ¡Déjela donde la encontró o quédesela! Yo que se, tengo muchas cosas que hacer.
Fulano: Pero alguien podría estarla buscando.
Zutano: Y a mí que me importa.
Fulano: Pero señor…
Agente: (Entra) Pasa algo caballeros.
Zutano: No, nada oficial.
Agente: ¿Qué es eso?
Fulano: Estaba tirado y creí que era del señor.
Agente: ¿Es suya?
Zutano: Por supuesto que no.
Agente: Bueno de alguien tiene que ser, esas cosas siempre le pertenecen a alguien.
Fulano: Si pero estaba ahí tirada, la encontré y...
Agente: Esto esta muy raro, haber señores, me van a tener que mostrar su certificado de existencia.
Zutano: Por supuesto agente. (Busca en su billetera y saca un papel bien doblado; se lo extiende al Agente).
Agente: Muy bien. Cedula profesional 426270, cuenta en el banco numero 62542, acta de nacimiento 5463, número de celular... Muy bien señor Zutano (le devuelve los papeles) ¿Y su certificado?
Fulano: No, no, lo tengo… No sabia que...
Agente: ¿Cómo es posible que ande por ahí sin cargar con su certificado existencia? Déme su número de registro.
Fulano: No se.
Agente: ¿Cómo es posible que no lo sepa? Es necesario para comprobar su existencia.
Fulano: No, es que...
Agente: (al Zutano) De seguro lo perdió. Estas personas nunca entienden.
Fulano: No, yo no tengo, no sabia que había que tener un certificado de existencia.
Agente: ¿Cómo es posible que no tenga? Cual es el número de su acta de nacimiento.
Fulano: No, no se.
Agente: Esto esta muy raro. ¿Número de Cuenta Bancaria?
Fulano: Tampoco.
Agente: ¿Número de seguro social?
Fulano: Tampoco.
Agente: Presiento que esa cara es suya. ¿Qué trata de ocultar?
Fulano: ¿Yo? Nada, no es mía, la encontré.
Agente: Esto esta muy raro. ¡Me van a tener que acompañar a la comisaría?
Zutano: Yo también.
Agente: ¡Claro! Usted es testigo de lo contrario no podríamos procesar a… técnicamente no existe.
Zutano: Pero señor, yo tengo muchas cosas que hacer.
Agente: Nada, vamonos (Toma a ambos del brazos y los lleva a la comandancia).
Siguiente escena, una comandancia. El mobiliario lujoso, en los muros laminas intimidantes de castigos medievales y las típicas alegorías de justicia ciega.
Juez: Pase agente 532, pase. Dígame cual es el problema.
Agente: Señoría, traigo a este… esta acusado de no existir. Además es sospechoso de plagio de identidad.
Juez: ¿Y cómo lo vamos a enjuiciar si no existe?
Agente: Aquí traigo a un testigo.
Juez: Muy bien pensado. Secretaria, ábrale expediente y tómele sus datos al sospechoso.
Secretaria: Caso numero 42080. Su nombre.
Fulano: Fulano de Tal.
Agente: Lo ve su señoría, esa prueba basta para comprobar su delito. Dice tener nombre y no tiene certificado de existencia.
Juez: Muy cierto agente. Tiene algo que decir.
Fulano: Si, Soy inocente.
Agente: Cómo es posible semejante cinismo, después de que sus palabras lo acusan. Además para ser inocente primero tendría que ser alguien.
Fulano: Señoría, siempre he sido Fulano de Tal.
Juez: ¿Y tiene alguna prueba?
Fulano: No pero...
Zutano: Señoría usted no puede juzgar a… usted no puede juzgar a alguien o algo que no existe.
Juez: ¿Y usted quién es para decirme como hacer mi trabajo?
Zutano: Soy un abogado.
Juez: ¿Es cierto eso agente?
Agente: Si su señoría, su certificado lo acredita como abogado.
Juez: Entonces usted representa a esta persona.
Zutano: Por supuesto que no, si no existe como va a pagarme.
Juez: Entonces ¿Por qué se mete?
Zutano: Porque la ley existe y yo debo hacer que se cumpla de lo contrario de no existiría como abogado.
Juez: Explíquese. ¿Por qué no puedo juzgarlo?
Zutano: Simplemente porque el señor… él o eso, no existe. Si va a juzgar algo, eso tendrá que ser el caso.
Juez: Muy bien, entonces a partir de ahora usted pasa a ser el caso numero 42080
Fulano: Pero señoría yo soy Fulano de Tal.
Juez: De ningún modo.
Mengana: (Entra una mujer llorando) Tiene que ayudarme, por favor.
Agente: Calma señora. ¿qué le pasa?
Mengana: Mi marido.
Agente: ¿Qué le ha pasado a su marido?
Mengana: Ha desaparecido.
Agente: ¿Cómo es posible?
Mengana: Si ha desaparecido.
Agente: La gente no desaparece porque si. ¡Explíquese!
Mengana: Tiene una semana que cancelo su cuenta de banco, no trabajaba y no hablaba con nadie y hoy ha desaparecido.
Secretaria: Se ha suicidado.
Mengana: Tienen que encontrarlo.
Juez: Imposible señora, su esposo tuvo una muerte civil. Pero tendrá qué esperar a que terminemos este caso para extenderle su acta de defunción. Continuemos. Tome nota secretaria, caso 42080, se le acusa de plagio de identidad y se presentan en su contra su declaración de llamarse Fulano de Tal y la posesión de una cara sin tener el respectivo certificado de existencia. Usted Abogado Zutano rinda su declaración.
Zutano: Esta mañana iba caminando por la calle, apurado por presentarme en mi trabajo, pues es bien sabido que quien no esta no existe. Cuando el aquí presente me interrogó acerca de la pertenencia de un rostro. Yo negué que fuera mío pues esta mañana estaba presente mi rostro en el espejo. Entonces llego el señor agente y por su culpa no llegué a mi trabajo, por suerte tengo mi certificado de existencia de lo contrario ya habría desaparecido como el esposo de la señora.
Mengana: Mi esposo tienen que encontrarlo.
Juez: Cálmese señora, su esposo ya no existe. Muy bien agente, rinda su declaración.
Agente: Me encontraba patrullando mi zona pues había oído el rumor de la existencia de algunos criminales, cuando me encontré con el Zutano y el caso 42080 discutiendo acerca de una cara por lo cual me apresure a pedirles sus certificados de existencia y el caso aquí presente carecía de él, y sin embargo portaba una cara, es por ello que me apresure a traerlo asta aquí por plagio de identidad.
Juez: Muy bien hecho agente, presente la prueba “A” o el rostro.
Agente: Aquí esta su señoría.
Mengana: Mi esposo.
Juez: Que dice señora.
Mengana: Si esa es la cara de mi esposo.
Juez: Que tiene que decir al respecto caso 42080.
Fulano: Señoría yo no se, pienso que debe ser un error.
Zutano: Imposible. Usted no puede pensar nada porque usted no existe.
Fulano: Pero yo.
Secretaria: Bueno si piensa es por que alguien lo ha reconocido.
Agente: De ningún modo, que ha hecho con el marido de la señora aquí presente.
Fulano: Yo nada, encontré eso tirado en la calle.
Secretaria: Usted debe ser el marido de la señora.
Fulano: ¿Qué? No yo...
Juez: Por supuesto, eso lo aclara todo.
Fulano: No, yo soy.
Juez: Con que quería abandonar a la señora.
Fulano: Yo nunca la he visto.
Juez: Dígame, ¿es este su esposo?
Mengana: La cara si pero… ¿cómo saberlo?
Fulano: Mire yo pienso que esto es un error.
Juez: ¡Mire! Exista y luego piense. Señora ¿es este su esposo?
Mengana: Mmm no, de hecho ahora que lo pienso bien, estoy mejor sin él.
Juez: Si para usted no significa nada entonces el caso esta cerrado y en cuanto a usted, 42080. Lo declaro culpable de los cargos.
Fulano: Pero yo…
Secretaria: ¿Qué le pasa?
Zutano: Se esta desvaneciendo.
Mengana: Tiene una crisis existencial, lo mismo le ocurrió a mi marido.
Juez: Por supuesto, vivir no significa nada si alguien autorizado no certifica que uno existe.
Mengana: ¿Y qué le va ha pasar?
Secretaria: ¿Se ira al limbo?
Zutano: De ningún modo, a eso también le retiraron su certificado.
Mengana: ¡Se ha desvanecido!
Secretaria: ¿Y ahora que hacemos?
Zutano: Nada, dejar de existir.
Juez: Después de todo el Fulano dejo de existir y sin él se ha acabado la obra.
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