viernes, 31 de enero de 2014

La vida está jodida gracias a las bailarinas de ballet. Anotaciones para los sobrevivientes al fin del mundo.


Tomaron las calles por asalto, debimos imaginarlo, aunque en realidad a nadie le importaba lo que hicieran y eso las encendía aún más. Con los primeros rayos de sol se escucharon las primeras notas de Paquita, avanzaron sobre las capitales del mundo en formación de pas de trois nadie las pudo detener, cualquier ejercito se hubiera derrumbado en un suspiro ante la magnitud y gracia de su aguerrida marcha, por desgracia ya no quedaba ningún ejercito en pie.

A medio día ya tenían el alma de las zapatillas vencida, pero insistían, en la colina toque de de violines, las primeras notas del Cascanueces helarían el corazón de mil regiones romanas, y a ellas parecía excitarlas para la masacre… llevaban las piernas sangrantes, nadie lo vio venir, jodieron las ventanas de todos los edificios gubernamentales arrojando pesadas piedras más grandes que sus delicadas cabezas, usaban sus piernas y con un giro perfecto algunas arrojaban hasta 33 municiones seguidas. Las más pequeñas caminaban por las cornisas de los centros comerciales y con una delicada reverencia reventaban los sistemas de seguridad, sacaron toda la ropa y joyas, lo mismo ocurrió en los bancos reventaban con un gracioso pas de deux y los billetes se atoraban entre los pliegues del tutu de la prima donna que comandaba las acciones; esto no era un robo era colocarlas cosas en su sitio, buscaron a los pobres del mundo para entregarles las riquezas que les habían robado, pero se olvidaban que después del fin del mundo e incluso antes, el dinero era una mierda y ahora no valía nada.

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Bando para las conmemoraciones.


Con luna creciente. Cuarto día antes.

“¡Les ampare, les proteja, Les responda!”

El siguiente bando es obligatorio a partir de la primera luz luna y hasta entrado el día tres de acuerdo a su traslación y anula el anterior junto con sus restricciones. Los máximos ordenes de gobierno agradecemos su participación en estas conmemoraciones y sus esfuerzos por aparentar que en algo les importa, sin embargo sepan que hacemos todo lo posible por restablecer la fe, la guerra y la verdad.

Se invita sin excepción y con carácter de obligatoriedad, aunque suplicamos sean tan amables de participar de los siguientes eventos programados para el día.
Esperamos no importunarlos, sus más sinceros servidores.

• “Marcha de hienas”, persigan toda sonrisa. La marcha iniciara en el margen de cada ciudad, se conmina a los ciudadanos a desorbitar los ojos y corre lanzando blasfemias; no puede, por ningún, prevalecer el orden.

• “Casería de tesoros” a partir de la media noche, salgan a la calle y martillo en mano destruyan los cimientos de fortalezas, templos de cualquier índole y bibliotecas.

• “Guirnalda de diamantes” queda abierta la convocatoria al concurso, los concursantes deberán colocarse frente a un espejo de cuerpo completo y comenzar a escupirlo sin parar para, posteriormente, molerlo a golpes sin ninguna protección en los nudillos, se coronara ganador al que logre formar la pasta más homogénea.

• Quedan prohibido el consumo de todo tipo de estimulantes y drogas o medicamentos, solicitamos la mayor seriedad para el desarrollo de los eventos.

• Quedan abiertos todos los depósitos de papel y tinta, el correo postal estará funcionando al máximo se conmina a todos a escribir a familiares y amigos.

• Se cierran todos los depósitos de comida, sin embargo, se invita a toda la población a la gran cena de gala, favor de asistir un alguna expareja, se servirán viseras de cerdo y pollo.


El supremo orden les agradece su participación el los eventos destinados al restablecimiento de la sociedad.

“¡Les ampare, les proteja, Les responda!”

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Una y otra vez el último movimiento del “lago de los cisnes”, derredor de las fogatas acampaban las bailarinas, del fuego alimentado con sendos fajos de billetes de la mayor denominación. El sol sangraba igual que sus piernas y a nadie parecía importarle. Habían llegado demasiado tarde.

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