
Tres en punto de la madrugada, esto no es un asunto de fe, es la fe misma, es el suspiro de la vaina cuando suelta la espada, es el chasquido de las rodillas. A la vieja usanza, con los descoloridos trapos roídos se echó a la torre, descalzo, con la bolsa de crujiente plástico de supermercado marcando sus pasos. Sobre el piso, con las piernas cruzadas extrajo el enorme tazón de palomitas comprado por diez pesos dentro del cual vertió la mejor botella de vodka que pudo conseguir, las yerbas, tomillo, ruda, mejorana; prendió los inciensos en medio de un ataque de tos, con trozo de yeso arrancado de los derruidos muros de la parroquia dibujos los símbolos; antes de ayer, igual que hoy, acaso después. Sonidos guturales mientras caminaba abriendo el círculo. ¿Cómo entras?
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-Desnudos Alba. Tú pusiste las reglas.
-Me dijiste que todo seguiría igual.
-Y lo es. Igual que antes.
-Desnudos, siempre al entrar en esta habitación y mientras estemos en ella estaremos desnudos
Entonces nos abrazamos, un círculo, ella una gota de leche, yo café negro; la eternidad gira y se diluye insípida. Dos pesados granos de sal cayeron sobre mi mano a la cual ella se abrazaba y le servía de almohada; aprendí de sus recetas, mi bruja, dos pizcas de sal frotándose lentos en tu espalda. El peso que cargas, la fuerza que falta
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El nigromante encendió tres lámparas con baterías AAA, y bebió una lata entera de coca cola. Hay algunos idiotas que aún intentan determinar la fecha exacta de la extinción,a ellos el adivino les cobra el doble. ¿Qué importa la fecha de expedición del último billete impreso? "¡Adivino el pasado por un trozo cal!" gritaba en la plaza. Por mero acto de fe descubrió la fecha y decidido hundir la cabeza en el tazón de palomitas, el alcohol se ahogo de hombre.
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