martes, 7 de enero de 2014

Lo mejor viene al último. Anotaciones para los sobrevivientes al fin del mundo

Cuando todo se termina, los últimos recursos que agotamos son los artículos de lujo. La esperanza por ejemplo. En mi caso, inicia el año y en las reservas sólo queda poco más de tres onzas de buen tabaco, algunos puros y una buena botella de vino. O el mundo se acaba. O me termino mi mundo.

Como cualquier juego de cartas. Al final se apuesta todo el resto. Sin miedo, se apuesta lo que no es tuyo, lo que nunca será de tu propiedad, lo propio son las ganancias, lo demás es apuesta y así es el amor, eso es el amor la mayor apuesta. Al final, Alba, sin miedo, apostó todo como sí cualquier cosa.

-vamos a tu casa.

Al final. Lo bueno para uno, no es necesariamente "lo bueno". Aquel hombre llamado Jesús dejó para el final el mejor vino. Otros las migajas, huesos. El postre se sirve al terminar. Aunque también la mierda es el fin de todo. Algo es seguro. Lo que te dio al final esa persona, era desde un inicio, lo más bello.

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